A pesar de que la boda de Anabel Pantoja y Omar Sánchez no tendrá lugar hasta este viernes, muchos de los invitados viajaron hasta Lanzarote para, desde ahí, poner rumbo a la Isla de La Graciosa, sin imaginar que tendrían que dar media vuelta y volver a la península para acudir al funeral de la madre de Isabel Pantoja.

[dmvideo vid=»x84j4ht»]


Una celebración marcada por las llamativas ausencias de Isabel Pantoja y del padre de la novia, Bernardo Pantoja, pero a la que no faltarán muchas de las personas más importantes en la vida de la colaboradora, como sus primos Kiko Rivera e Isa Pantoja, su gran amiga Raquel Bollo, o su compañera Belén Esteban que están acudiendo escalonadamente pero sin saber que a las pocas horas se tendrían que volver.

MÁS EN CRUSH
Alexia Rivas habría sido el principal consuelo de Omar Sánchez, tras su ruptura con Anabel Pantoja

Este martes por la noche eran el Dj e Irene Rosales quienes desembarcaban en la isla acompañados por sus hijas. A su llegada, la pareja se encontraba en el aeropuerto con amigos como Raquel y su hija Alma Cortés, con quienes les vimos compartir risas y confidencias en actitud relajada.

Después de sacarse una divertida foto de familia para el recuerdo y de guardar sus maletas en una furgoneta, todos ponían rumbo al reencuentro con Anabel Pantoja, no sin antes protagonizar una accidentada anécdota. Y es que el vehículo que trasladaba a Kiko, Irene y Raquel Bollo al puerto para poner rumbo a La Graciosa en un barco fletado por la novia, sufría un pequeño percance, averiándose en mitad de la nada. Un contratiempo que no hizo que perdiersen la sonrisa cuando, resignados, tuvieron que bajarse de la furgoneta estropeada y esperar otra. Pero esto no sería nada comparado con las malas noticias que vendrían desde la península y es que la madre de Isabel Pantoja, Doña Ana, habría fallecido hoy miércoles 29 de septiembre, lo que haría que tanto Kiko como Irene Rosales tuvieran que volver apresuradamente para despedirse de ella. Seguiremos informando

MÁS EN CRUSH
¿Me desheredas? Pues mira cómo me afecta, "señorita"